Por iniciativa de los sindicatos, hoy jueves que nos manifestamos durante un rato a la puerta del Hospital, hemos llevado chorizo y pan... y con un cartel "no hay pan para tanto chorizo" hemos hecho una manifestación lúdico-gastronómica. Dijeron que si era mucho chorizo, ( y así habrá sido pues había muchas bolsas), lo darían a organizaciones benéficas. Así que han almorzado (yo no, porque no me gusta el chorizo), han ofrecido a las personas que pasaban por allí y nos hemos reido un rato ¿que vamos a hacer?
Y por la tarde manifestación en Alicante con los de la enseñanza, según los sindicatos 10.000 personas, no creo, no éramos tantos, pero claro, un jueves y a estas alturas del curso... mi hija no ha podido ir porque tenía reunión, son semanas de evaluaciones, corregir exámenes... pero bueno, es que otras veces ha sido alucinante la de gente que hemos ido y se notaba la diferencia, de todos modos éramos bastantes.
Han hecho camisetas de la Sanidad, no íbamos a ser menos, pero hoy no teníamos casi nadie, yo la he pedido pero será para dentro de unos días, como ésto no va a acabar aquí, seguiremos protestando, pues ya me la pondré en otra ocasión.
Es una verguenza que recorten de esta manera en sanidad y educación y para los bancos, lo que necesiten... ¿acaso nos han hecho partícipes los bancos de sus múltiples beneficios cuando las cosas iban bien?
"La Espe" dice que, si es necesario, incluso se recortará el sueldo pero que ya cobra menos que antes... toma, y yo, recorte y congelación en 2.011 y otro recorte en 2.012, la mitad de la productividad, y con lo que ha subido todo, y lo que va a subir...
En fin, me molesta hacer sacificios que se podrían haber evitado si todos los dirigentes se hubieran comportado con más sentido común, y encima ellos se ven perfectos, lo cual quiere decir que, en cuanto puedan, volverán a esos comportamientos, porque si no les parece mal lo que han hecho, dificilmente van a corregirse.
jueves, 31 de mayo de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
Ayer, 23 de mayo hizo 30 años que falleció mi madre, ella tenía 60, yo tengo 60 ahora, con lo cual llevo vivida media vida sin madre y ya he vivido más tiempo que ella, (y de más calidad) . Imposible que ella en sus últimos 10 años hubiera trabajado y llevado una vida normal como la mía ahora.
Ella era hija única, unos años antes nació un niño, pero vivió pocos días y después de ella ya no se presentó otro embarazo. Eso sí, tenía muchas primas y primos con los que tenían una relación tan familiar y cercana que suplían la relación fraternal que le faltaba.
Era guapa: delgada, muy blanca, pelo oscuro, ojos verdes... y amable y cariñosa, todos la querían.
Fue poco al colegio, pero aprendió a leer (que le encantaba) y a escribir casi sin faltas, más bien porque al ser valenciana tenía algunos fallos, pero, de verdad que muchos universitarios que, después de toda la vida estudiando aún cometen faltas de ortografía, deberían aprender de personas así, que con poco estudio consiguieron al menos defenderse bien.
Conoció a mi padre en la fábrica en la que ambos trabajaban, y después de 8 años de noviazgo se casaron y se quedaron a vivir con los padres de ella, no sé si es buena idea, a mí no me hubiera gustado quedarme con mis padres, pero reconozco que los hijos disfrutamos de los abuelos, y ellos de nosotros, claro.
Pensaban que yo sería aparadora y trabajaría en casa como ella, pero ya procuré no arrimarme a una máquina de coser, para nada, a mí no me gustaba esa profesión.
Mi hermano comenzó a estudiar bachiller porque sus profesores hablaron con mis padres de que tenía mucha capacidad de estudio y era una pena. Pero dos años después, cuando mis profesores les dijeron lo mismo de mí, no fue posible, no les culpo, el bachillerato no era gratis y no podían afrontar tantos gastos, por lo menos aceptaron que estudiase secretariado, era más barato y menos tiempo, y a mí me encantaba, y me encanta ese trabajo.
Lo que no se esperaba es que no me iba a tener a su lado como su madre a ella, bueno, en los 6 años que tardamos desde que nos conocimos hasta que nos casamos y me marché a 600 km se fue haciendo a la idea, pero fue difícil, y para mí también, lo peor verme convertida en ama de casa a los 21 años, sin trabajar, fue un cambio muy grande.
Nueve años después, en vista que ella estaba mal, que con tres niños, si no lo hacíamos de pequeños luego ya no podríamos venirnos, y pudieron dar la casa y edificaron y les dieron dos pisos y los locales, con lo cual teníamos dónde vivir y dónde poner un negocio... pues nos vinimos. Así disfrutó de sus nietos durante casi un año.
jueves, 3 de mayo de 2012
Mi tía Teresa
Era mi única tía "verdadera" hermana de mi padre, (mi madre era hija única).
Eran tremendos los tres: mi padre el mayor, Francisco y Teresa. Acostumbrados a acudir a casa de su hermana a ver a los abuelos, también almorzaban y hacían su partida de chinchón.
Una vez jubilados, las mañanas de los viernes eran sagradas, no sé ni como no nos dieron algún susto porque ya eran muy mayores y Francisco, el único que conducía, los cargaba a los otros dos en su viejo coche y allá que se iban a la Vega Baja, la zona donde nacieron y aún tenían algunos primos, a hacer sus correrías.
Era gracioso oirlos, por nacimiento eran castellanos, pero vivían aquí desde pequeños y los tres se habían casado con personas valencianas, entonces pasaban de un idioma al otro, no frases, sino que hablando, de pronto uno cambiaba de idioma y los otros le seguían, luego alguien cambiaba al contrario...en una mañana podían hacer cinco o seis cambios, pienso que ni se daban cuenta.
Mi padre murió el primero, les afectó mucho, y entonces el viejo coche servía para ir al cementerio que está lejos y no había buena combinación, allá que iban los dos muchas veces, casi todas las semanas.
Mi tio, unos años después, en el día de nuestro santo, fueron a comer mi tía y él a un barecito. Como también era el santo de su hija fué a cenar con ella, porque trabaja y le venía mejor invitarlo a cenar, vivía con otra hija y volvió a casa, se fue a dormir, y por la mañana lo encontraron que había fallecido.
Mi tía se empeñó en que no le lloraba porque había sido feliz, había muerto sin enterarse, sin dar que hacer a nadie, sin estar ingresado en el Hospital, que ella quería eso para ella, no sé cuantas veces se lo oí decir, rezaba por ello, creo que estaba convencida de que lo conseguiría... pero no, no tuvo esa suerte.
A ella la operaron de la cadera y se fue a vivir con su nieta, disfrutó mucho con su biznieta, hasta que, desde enero, varias visitas a los médicos, diagnóstico equivocado... mejor me callo, pero ha padecido la pobre hasta que el domingo falleció.
Si hay más allá y se han reunido, les faltará la baraja para estar al completo.
Eran tremendos los tres: mi padre el mayor, Francisco y Teresa. Acostumbrados a acudir a casa de su hermana a ver a los abuelos, también almorzaban y hacían su partida de chinchón.
Una vez jubilados, las mañanas de los viernes eran sagradas, no sé ni como no nos dieron algún susto porque ya eran muy mayores y Francisco, el único que conducía, los cargaba a los otros dos en su viejo coche y allá que se iban a la Vega Baja, la zona donde nacieron y aún tenían algunos primos, a hacer sus correrías.
Era gracioso oirlos, por nacimiento eran castellanos, pero vivían aquí desde pequeños y los tres se habían casado con personas valencianas, entonces pasaban de un idioma al otro, no frases, sino que hablando, de pronto uno cambiaba de idioma y los otros le seguían, luego alguien cambiaba al contrario...en una mañana podían hacer cinco o seis cambios, pienso que ni se daban cuenta.
Mi padre murió el primero, les afectó mucho, y entonces el viejo coche servía para ir al cementerio que está lejos y no había buena combinación, allá que iban los dos muchas veces, casi todas las semanas.
Mi tio, unos años después, en el día de nuestro santo, fueron a comer mi tía y él a un barecito. Como también era el santo de su hija fué a cenar con ella, porque trabaja y le venía mejor invitarlo a cenar, vivía con otra hija y volvió a casa, se fue a dormir, y por la mañana lo encontraron que había fallecido.
Mi tía se empeñó en que no le lloraba porque había sido feliz, había muerto sin enterarse, sin dar que hacer a nadie, sin estar ingresado en el Hospital, que ella quería eso para ella, no sé cuantas veces se lo oí decir, rezaba por ello, creo que estaba convencida de que lo conseguiría... pero no, no tuvo esa suerte.
A ella la operaron de la cadera y se fue a vivir con su nieta, disfrutó mucho con su biznieta, hasta que, desde enero, varias visitas a los médicos, diagnóstico equivocado... mejor me callo, pero ha padecido la pobre hasta que el domingo falleció.
Si hay más allá y se han reunido, les faltará la baraja para estar al completo.
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