viernes, 26 de octubre de 2012

Teresa Sansano Soler

Palo al consumo

Hace años, un ministro llamado Moscoso decidió que, como no había dinero para aumentar el sueldo a los funcionarios, en vez de aumento les daría días libres. Por eso se llamaron los «moscosos» esos días. Ahora han quitado la mitad, aparte de bajarnos el sueldo, quitarnos la mitad de la carrera profesional, quitarnos la paga de Navidad, quitarnos la aportación al plan de pensiones, dejar el sueldo congelado hasta no se sabe cuándo. En el Ayuntamiento de Elche debatían que no debían quitar la paga de Navidad a los empleados porque son 1.600 familias y eso se notará mucho en las compras de Navidad. Claro que se notará, pero no sólo esas 1.600 familias: los policías nacionales, bomberos, médicos, enfermeras, auxiliares, auxiliares administrativos, celadores, profesores... Somos muchas familias las que no cobraremos esa paga y no podemos «pintarla»: si no hay paga extra no hay consumo extra. Otra cosa, en la enseñanza no van a tener ningún «puente» y el resto de funcionarios, al no tener «moscosos» pues tampoco. ¿Ha pensado alguien el impacto económico que va a suponer? El año que viene nadie saldrá de su ciudad, los gastos que se hacían en días de puentes en alojamiento, comidas, entradas a monumentos, regalos, gasolina, autopistas, nadie gastará nada y las consecuencias ya se verán, yo no soy experta, porque si esperan que lo compensarán con los jubilados aunque por fin les revaloricen las pagas, está chungo, porque los «yayos» tienen que ayudar a sus hijos y nietos en todo lo que puedan, dada la situación, y viajarán mucho menos que antes.


Esta carta mía la han publicado hoy en el periódico Información de Alicante.

Parezco un disco rayado, siempre quejándome por lo mismo, pero es que no se le ve el final, y ya se que somos afortunados, que tenemos trabajo, que no es poco en las actuales circunstancias, pero es muy injusto.