Mi mejor amiga, desde los 11 años se llama Mª Tere, en la Academia dónde estudiamos contabilidad nos llamaban "las Mariateresas", yo no era María, pero me encantaba, allí lo pasamos muy bien.
Mi maestra dijo a mis padres que debería estudiar bachillerato, que tenía capacidad, pero mi hermano 2 años mayor lo estudiaba y no había institutos públicos como ahora, había que pagar y mi familia vio que no podían con esos gastos.
En principio el plan era que yo fuese aparadora en el calzado, como mi madre, pero no me gustaba lo más mínimo, procuré no acercarme a una máquina de coser, así que, en vista del éxito, aceptaron que estudiara en la academia, también pagando, pero menos cantidad y menos tiempo que el bachillerato y lo que viniera después. Además entonces los profesores conseguían trabajo para los alumnos, de hecho a los 14 años comencé a trabajar en una oficina porque el profesor de la academia nos puso en contacto, y allí seguí hasta que me casé. Era normal que una mujer dejase el trabajo al casarse, incluso nos incentivaban con una mensualidad por año de antiguedad, hasta 6 mensualidades máximo, eso es lo que yo cobré. No sé lo que habría hecho si las circunstancias hubieran sido otras, pero yo no tenía más remedio que dejar ese trabajo porque iba a vivir a 600 kilómetros de aquí.
A ver que pareja actual puede permitirse el "lujo" de que ella deje de trabajar y con lo que gana él pagar la hipoteca, y vivir, tener tres hijos, un coche pequeño... es imposible y ahí está el fallo, la vivienda nunca tendría que haber alcanzado los precios prohibitivos que tiene actualmente, tendría que estar más cerca del nivel de ganancias de un trabajador, que (con esfuerzo, claro) pero podía pagarla.
O sea que en 30 ó 40 años hemos retrocedido de tal manera en cuanto a poder adquisitivo que, lo que antes se pagaba en 16 años con un solo sueldo, ahora se paga en 40 con dos sueldos. ¿Y qué será lo siguiente? ¿mi nieto tardará 80 años en pagarse el piso? o se tendrá que quedar a vivir con sus padres para siempre, no sé, vaya porvenir se presenta, pobre criatura, tan precioso que es, pero ya veremos que vida le espera.
Tere cielo cuanta razon tienes en contar lo que dices, yo trabajaba en la imprenta de la Guardia Civil y cuando me case tambien deje de trabajar, 1º porque se llevaba en ese momento y por otro lado mi padre era guardia civil y trabajabamos juntos, y si yo me peleaba con un compañero llamaban a mi padre para echarle la bronca en vez de a mi, por eso deje de trabajar, y como tu dices nosotros aunque con estrecheces podiamos pagar nuestros pisos mejor que nuestros hijos que estan hipotecados casi de por vida, gracias por pasarte por mi blog un beso guapa.
ResponderEliminarPues si, la vida se presenta cada día más difícil y los que nos siguen van a peor....
ResponderEliminarBienvenida al mundo blogero, es impresionante los talentos que se encuentran por ahí, entre ellos el de Ann ( que es como yo siempre llamo a Ana)...
UN saludo
pues si, y con el sueldo de un mecánico ajustador-
ResponderEliminarmontador,haciendo 11 horas diarias pero bueno es
lo que tocaba.
felicidades por tu bloc. Martín
Caray, ¡pero si te has lanzado a escribir tus memorias! Si tardo más tiempo en volver de Escocia, me encuentro mil posts.
ResponderEliminarY sigo viendo gente conocida por aquí, veo que estáis haciendo buenas migas.