Sigue el calor, siempre me ha gustado el verano, pero este año se me está haciendo muy largo, la verdad. Y hay aire acondicionado en el trabajo, no como antes. Recuerdo antes de casarme que en verano tenía que cambiarme cada día dos veces de ropa, una por la mañana y otra por la tarde porque acababa sudada. Como tampoco disponía de tanta ropa, eso suponía que la lavaba a diario (a mano, por supuesto) así que no me quejaré, que cualquier tiempo pasado no fué mejor.
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