Dije que va a hacer 39 años que nos casamos. Con un calor..., un domingo por la mañana, sin ventiladores en la iglesia ni nada... yo iba con traje largo, pero era de manga corta; la madrina, mi cuñada también de manga corta ¿y ellos? pensé que se derretían, con la camisa de manga larga, la chaqueta, la corbata...mi hermano que era el padrino y el novio, y encima allí arrodillados ¡toda la Misa! era la costumbre, pero de verdad que, aparte de la emoción, las ganas de casarnos, el amor... ¡el calor!
Cuando fuí a arreglar los papeles a mi parroquia, el cura me dijo que había que hacer los cursillos pre-matrimoniales, le dije que de acuerdo, pero que iría yo sola, que el novio no vivía aquí, no le hizo gracia y le dije que le mandaría un resumen cada día, me dijo que tendría que ver él ese resumen antes de mandarlo y así lo hicimos, yo iba al cursillo, hacía el resumen, se lo enseñaba al cura y se lo mandaba a mi novio.
Luego me dijo que tenía que ir con dos testigos y mi padre para autorizar la boda, que yo era menor de edad, le dije que el día de hacer los papeles era menor, pero cuando me casaba ya tenía los 21 y once días. Y me dijo que bueno, pero que los papeles no se arreglaban si no firmaba mi padre (me conocía desde niña, me dió la primera comunión, pero era muy estricto, ahora está jubilado, es buena persona a pesar de esas manías).
Elegimos decírnos nosotros las palabras de la boda, (había quien lo hacía, pero poco), Ese día, no sé por qué, no nos casó el cura de la parroquia, vino otro que no conocíamos, y comienza: "Martín, quieres por esposa... dice Martín ¡un momento!, creo que pensó que me iba a dejar allí y salir corriendo, pero no, le dijo que teníamos acordado que lo diríamos nosotros, y así lo hicimos.
Al fin nos casamos, y nos fuimos de viaje de novios en la vespa que él tenía.
Antes yo tuve vacaciones y fuí unos días a ordenar la ropa en el piso, a colgar las cortinas (que las cosí yo desde aquí, fijándome en las de dos conocidas que se casaron)... en fin, que quedase un poco arregladito. Nos vinimos juntos en el tren, los dos y la vespa facturada. A mis padres no les parecía bien que viajásemos juntos antes de casarnos pero ¿que iba a pasar en el tren? no eran literas, era un departamento que en pleno verano iba lleno de gente, dijimos que estábamos casados y veníamos a ver a la familia, no fueran a pensar mal.
Entonces estaba muy de moda viajar a Mallorca de viaje de novios, por subir en avión y tal, pero nosotros en avión ya habíamos subido, y preferíamos algo más informal, sin reservar más que la primera noche, así un poco a salto de mata. Estuvimos 10 días, Torrevieja, Mazarrón, Cartagena, Almería, Murcia... fue estupendo, con dos pequeñas bolsas con el bañador y poca ropa de recambio.
Luego acabamos de pasar aquí con mis padres las vacaciones, y de nuevo con la vespa en el tren para allá.
Como me gustó leer el relato de tu boda. eran otros tiempos, sin duda.... pero qué recuerdos te han dejado más lindos!
ResponderEliminar¡Qué peligro tenéis, si os fuistéis el sábado y no habéis vuelto hasta el lunes por la tarde!
ResponderEliminarHola! Qué historia tan bonita y tan bien escrita. Me llamo Paco. Soy amigo cibernético de tu hija Ana y vivo en Austria, en Viena.
ResponderEliminarMe he hecho seguidor de tu blog como habrás visto. Mi madre también tiene una bitácora en la que va contando sus cosas (www.isabeldemelilla.blogspot.com). Por cierto, que, gracias a ella, ha encontrado a una amiga de la infancia a la que le había perdido la pista. Igual te pasa a ti también con los amigos con los que tenías amistad. Internet es un pañuelo.
Saludos desde Austria :-)