Una de mis primeras votaciones fue al partido comunista en Badalona. Para mí fue muy fuerte, hacía poco que había democracia y yo no sabía si considerarme de izquerdas o de derechas, pero el ministro de educaciòn suprimió el colegio (de 6 clases, en un semisótano) dónde se suponía que iba a ir mi hija, nos dejó colgados, no había otros colegios cerca dónde poder ir, y para la privada, ni había dinero, ni me apetecía llevarla. Suprimió no recuerdo cuántas plazas escolares en cataluña, negaba que fuese necesario nombrar maestros... y allá que nos tienes haciendo manifestaciones (las primeras de mi vida) junto a mis niños, los padres hicieron una manifestación en Barcelona y nosotros por Badalona, llegaron a cortar la autopista.
Entonces los de la Asociación de Vecinos nos dijeron que, puestos en contacto con el ayuntamiento iban a facilitar las cosas, si pintábamos el local y lo teníamos preparado y el día del inicio de curso abríamos, llevábamos a nuestros niños y nos quedábamos las madres y padres que pudiéramos allí con ellos, verían que niños había y profesores no.
Eso hicimos y a los pocos días llegaron 6 profesoras y empezó el curso con normalidad. Así que cuando hubo elecciones locales yo voté a los comunistas, me pareció justo.
Después voté a Suárez, me parecía que votar a Alianza Popular no era lo mío, y a los socialistas tampoco. Luego pasó lo que pasó y voy dando bandazos. El lunes ví el debate y me quedé igual que estaba, así que ya veremos, crisis vamos a tener para rato, con unos y con otros, a mí ya me han rebajado el sueldo y congelado es la tercera vez, primero fue Felipe González, luego José Maria Aznar y ahora Zapatero además de congelar lo rebajó el año pasado, y dando gracias que somos unos privilegiados mileuristas, porque con lo mal que va todo ni se me ocurre quejarme teniendo un sueldo fijo.
Pues nada, que tengamos suerte, y la crisis dure menos de lo que parece que va a durar. Porque lo del once del once del once, he comprado, pero como que no tengo yo mucha confianza en que sea eso lo que nos va a sacar de apuros.
Ese es el problema: que, como no nos podemos quejar, no nos quejamos, y así nos las van metiendo dobladas poco a poco, hasta que, al final, nos tengan en una dictadura en la que no podremos quejarnos porque nos matarán o nos mandarán a la cárcel si lo hacemos. Así que, hay que quejarse y mucho.
ResponderEliminarEsperanza Aguirre y lo que está haciendo en Madrid, un angelito al lado de lo que cuentas que ocurría en la transición. Que tengan que pasar 36 años para volver a estar igual...